- alguien me preguntó. (Siempre es mucho, mucho tiempo.) No podría decirlo. Pero. Si la tristeza fuera un mar, me ahogaría en él. (Salada y cálida, así es la tristeza.) (Fría, también. A veces.) Y resulta que yo amo el mar. Y no es que yo ame el mar, si no que olvidé como nadar y ya no puedo salir de él.Lydiane Augustinus